"Sumisión", de Michel Houellebecq

29 de octubre de 2015

Año 2020, en Francia por primera vez gana las elecciones un presidente musulmán y a partir de ese momento, con inusitada rapidez y sin extremas convulsiones sociales, la tierra de Voltaire se islamiza transformando profundamente las instituciones, la cultura y los hábitos la población. A través de cómo experimenta estas circunstancias François, un profesor universitario de vida anodina y decadente, Michel Houellebecq nos introduce en una ficción política provocadora que dificilmente puede dejar impasible al lector.

Houllebecq, galardonado poeta, novelista y ensayista francés se ha ganado fama de polemista islamófobo, en particular por esta obra en la que esboza un inquietante panorama del futuro de Europa ante el avance de un islamismo no sólo proselitista, sino también vigorosamente político a la conquista y transformación de las instituciones del Viejo Continente, de la familia, de las universidades, de los medios de comunicación y de las industrias culturales, del propio Estado...

No es nuevo en el panorama literio este miedo al Islam, aunque si llama la atención el pesimismo y la resignación del autor ante el panorama que él imagina. Si bien es cierto que el contexto que describe ha motivado la polémica, a mi juicio no es menos interesante la forma en que retrata al protagonista de la fábula, un sujeto que en sí mismo parece reflejar la decadencia de una sociedad de sujetos ensimismados, abandonados al aburrimiento, las relaciones superficiales y la soledad, una sociedad decadente en la que el Islam aparece -siempre desde el punto de vista del autor- como una tabla de salvación para un nuevo renacimiento, eso sí, muy alejado del racionalismo, el humanismo y el individualismo de una Europa cristiana en trance irreversible de desaparición.

La palabra Islám deriva del verbo árabe aslama, que significa "aceptar, rendirse o someterse", de modo que el título de la novela, Sumisión, sugiere por una parte el avance del Islam en Europa, por otra la idea nuclear que esta religión promueve respecto de la actitud del hombre respecto de la voluntad de Dios; pero también connota la actitud entregada de una sociedad que encuentra en esta nueva fe también una nueva esperanza.

Es cierto que el argumento de la novela es acorde con el miedo al Islam que afecta hoy a una parte considerable de la población europea, que experimenta el hecho sociológico insoslayable de que la población musulmana crece y va constituyéndose cada vez más en una comunidad influyente. Sin embargo, creo que la novela también explota ese miedo de forma un tanto oportunista, sin hacerse cargo de que la sociología del Islam no es homogénea; y que en ella también existen  tensiones internas respecto al lugar que debe ocupar con relación a la herencia racionalista, ilustrada, liberal y democrática europea. En definitiva, Michel Houellebecq explota el prejuicio, pero no aporta demasiada inteligencia para comprender la complejidad del fenómeno, ni deja espacio para imaginar sus trayectorias posibles. No obstante, lo mejor es que el lector saque sus propias conclusiones.

HOUELLEBEC, Michel (1015). Sumisión. Anagrama, Madrid.

Fco. Javier Malagón Terrón